¿Qué es la meningitis?
Es la inflamación de las meninges, nombre que reciben las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal. Entre estos órganos y las meninges está el líquido cefalorraquídeo.
¿Qué ocasiona la inflamación de las meninges?
Existen diversas causas. Entre las infecciosas, los virus y las bacterias son las más frecuentes. Las meningitis bacterianas siempre constituyen una emergencia médica debido al riesgo de complicaciones, secuelas y muerte.
Síntomas: ¿Cómo se manifiesta la meningitis?
Los síntomas dependen de la edad de la persona afectada. En los recién nacidos y en los lactantes: el rechazo del alimento, el llanto sin causa, la irritabilidad, la fiebre aunque a veces ausente, los vómitos fáciles llamados "en chorro", la tendencia al sueño, la disminución del tono muscular (el niño está fláccido) y la prominencia de la "mollera" o fontanela, que habitualmente corresponde a una zona levemente deprimida presente hasta los 18 meses de edad. Los niños con meningitis pueden presentar convulsiones y trastornos de la conciencia y erupciones en la piel (manchitas rojas).
En los niños mayores de un año y en los adultos, la sola presencia de fiebre alta y de dolor de cabeza importante que no suele ceder con analgésicos, deben hacer sospechar la posibilidad de una meningitis. Los vómitos, los trastornos de la conciencia y la presencia de manchitas en la piel o en la conjuntiva de los ojos pueden estar presentes. La rigidez de la nuca, es un signo que el médico evalúa en el examen físico cuando sospecha meningitis y que está presente con frecuencia en estos casos.
En los adultos mayores y en personas con trastornos de las defensas, la desorientación, los estados de confusión y la presencia de fiebre (no siempre alta), son síntomas que hacen sospechar entre otros diagnósticos una infección en las meninges.
Meningitis por virus y bacterias: ¿Pueden diferenciarse por sus síntomas?
No. Los síntomas y signos clínicos que observa el médico en las meningitis no permiten diferenciar si son virales o bacterianas. SIEMPRE, deberá efectuarse una punción lumbar para extraer una muestra del líquido cefalorraquídeo, lo cual permitirá hacer el diagnóstico diferencial con certeza.
¿Cuáles son las bacterias que producen meningitis con mayor frecuencia?
Los meningococos, los neumococos y el Haemophilus influenzae tipo b, son las bacterias que comúnmente suelen provocar cuadros de meningitis. Desde la incorporación al calendario oficial de vacunación de la vacuna contra el haemophilus, incluida en la vacuna cuádruple, la incidencia de meningitis por esta causa disminuyó progresivamente, y actualmente apenas es responsable del 6% de los casos de meningitis bacteriana. No sucede lo mismo con los meningococos y neumococos, que ocupan el primero y segundo lugar, ocasionando el 42 y el 35% de todos los casos, respectivamente.
Los meningococos
Existen diferentes tipos de meningococos los cuales son separados en grupos por algunas características especiales de los azúcares (polisacáridos) que contienen en la cápsula que los envuelve. Las defensas dirigidas contra estos azúcares son responsables de la inmunidad contra estos microorganismos patógenos. De esta manera se los identifican con letras. Los más comunes en el país son los meningococos del grupo B y del grupo C, siendo su incidencia variable año tras año.
Meningitis por meningococos: ¿Cuál es su incidencia?
La meningitis por meningococo puede afectar a personas de cualquier edad, aunque la enfermedad es sustancialmente más frecuente en los menores de 1 año. La incidencia disminuye con la edad, sin embargo, debemos considerar a los niños de 1 a 5 años como un grupo más vulnerable ya que se ven afectados con más frecuencia respecto de los adolescentes y adultos. Si bien habitualmente se registran casos de enfermedad por meningococos, en ocasiones se producen epidemias, durante las cuales, debido al contagio, la incidencia global es mucho más elevada. En nuestro país los meningococos del grupo C son responsables del 45% de los casos de enfermedad meningocócica.
¿Cómo nos enfermamos?
Los meningococos suelen habitar en la garganta y región posterior de la nariz de algunas personas sanas. Esto se llama portación. Una vez que la bacteria ingresa al organismo y se establece en las fauces (colonización), en algunas ocasiones, invaden los tejidos y llegan a la sangre para diseminarse de esta manera a otros órganos, especialmente a las meninges, causando la enfermedad. Otras veces, con el simple paso del tiempo la colonización cesa.
El contagio: ¿Cómo se produce la transmisión?
La transmisión del meningococo ocurre esencialmente de una persona enferma o portadora a una persona sana. Es cierto que las personas colonizadas no siempre se enferman, sin embargo, pueden transmitir la bacteria a otras personas sanas, mediante las gotitas de secreciones que se desprenden al hablar, toser o estornudar. Para ello se necesita un contacto estrecho y prolongado como suele ocurrir entre quienes conviven en una casa o concurren a una guardería y comparten no menos de 4 horas por día durante al menos 5 días. Es importante conocer que en el caso de estar en contacto con un enfermo, el riesgo de desarrollar la enfermedad es 800 a 1500 veces mayor que las personas que no han estado en contacto con el mismo. Por tal motivo, los médicos indican antibióticos en forma preventiva a estas personas.
Enfermedad por meningococos:¿Cuáles son sus consecuencias?
Con tratamiento adecuado, la enfermedad se cura. Si embargo, los casos fatales llegan al 6%. Un problema no poco importante son las secuelas que puede dejar en el sistema nervioso: convulsiones, parálisis, trastornos de audición, entre otras. Las formas severas conocidas como "meningococcemia", se caracterizan por un cuadro de infección generalizada en la sangre y la afectación de otros múltiples órganos. En estos casos la mortalidad puede ascender al 60% y causar severas lesiones y secuelas en las extremidades y en la piel.
Prevención
Nuevas y viejas vacunas para prevenir las infecciones por meningococos
Recientemente, se desarrolló una nueva vacuna contra el meningococo del grupo C. La misma tiene importantes diferencias en su composición con respecto a las viejas vacunas. En la nueva vacuna se unen los azúcares de la cápsula (responsables de estimular la producción de anticuerpos para neutralizar la bacteria y evitar la enfermedad en caso de que esta ingrese al organismo) a una proteína constituyendo lo que se llama una vacuna conjugada. Esto permite incrementar su capacidad de estimular las defensas y logra dos cosas muy importantes: en primer lugar, que los menores de 2 años desarrollen un adecuado nivel de defensas (anticuerpos) y queden protegidos contra la enfermedad y, en segundo lugar, que cualquier persona vacunada desarrolle lo que denominamos memoria inmunológica. Esto significa que luego de administrada la vacuna, el organismo estará capacitado para producir rápidamente más anticuerpos ante un nuevo contacto con la bacteria, y de esta forma, aunque haya transcurrido mucho tiempo después de la vacunación, se pueda evitar la enfermedad. Las viejas vacunas de polisacáridos o "no conjugadas" no son capaces de provocar este tipo de respuesta por lo que su eficacia es limitada en el tiempo y su uso se reserva para situaciones particulares y para epidemias. Por otra parte, no son efectivas en los menores de 2 años, dejando desprotegidos al grupo de mayor riesgo.
La nueva vacuna conjugada contra meningococo C
En numerosos estudios clínicos realizados con esta vacuna y durante su amplia utilización en Inglaterra, han demostrado su seguridad y su efectividad. La nueva vacuna no ocasionó efectos colaterales severos en ningún vacunado. En los menores de un año, se administra a partir de los 2 meses de vida en un esquema de 3 dosis con intervalos de al menos un mes entre cada dosis. Se la aplica por vía intramuscular en el brazo o en la cara anterolateral del muslo. En niños mayores de un año, adolescentes y adultos, el esquema de vacunación incluye sólo una dosis.
Esta vacuna no interfiere con la respuesta a otras vacunas del calendario vacunación.
¿En quiénes se puede utilizar la vacuna?
La vacuna puede indicarse para la prevención de la enfermedad por meningococos del grupo C en todos las personas sanas, en personas con riesgo aumentado como los que no tienen el bazo (asplénicos) sean de causa anatómica o funcional, en las personas con déficit del sistema de complemento, en las personas con síndrome nefrótico (un tipo de enfermedad renal) y en los viajeros a lugares donde ocurren epidemias. Se aconseja la consulta con su médico de cabecera.