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Hemodiálisis |
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Le hemodiálisis es un tratamiento que remueve las sustancias tóxicas y/o el exceso de líquido acumulados en la sangre y en los tejidos del cuerpo a causa de una falencia renal. En el proceso de hemodiálisis, se pueden remover grandes cantidades de estas sustancias con relativa rapidez y de manera eficaz.
La sangre pasa del cuerpo al sistema extra-corporal —máquina de diálisis— mediante una bomba que la impulsa hacia un filtro/dializador, también conocido como “riñón artificial”.
Por tratarse de una terapia intermitente, el proceso de filtración sanguínea extra-corporal dura entre 4 y 5 horas, exigiendo que el paciente concurra al hospital o a la unidad de tratamiento por lo menos dos o tres veces por semana.
En el intervalo entre sesiones de hemodiálisis, el paciente puede ejercer sus funciones normales de trabajo pero, como las toxinas se van acumulando en el cuerpo, es necesario ejercer una mayor restricción alimenticia y un control en la ingesta de agua y sal.
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| Procedimiento de la hemodiálisis |
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- La sangre con sustancias tóxicas sale del organismo a través de una aguja introducida en el acceso vascular e impulsada por una bomba, recorre un circuito extra-corporal, a través de un equipo arterial, y entra al dializador/filtro instalado en el equipo de hemodiálisis.
- En la máquina, la sangre pasa por el dializador/filtro poniéndose en contacto con el baño de diálisis.
- El baño de diálisis es una solución que, debido a su concentración y composición química, atrae a las impurezas y al agua contenidas en la sangre. Las impurezas atraviesan la membrana y pasan al baño.
- El baño de diálisis, que adquirió las impurezas es el agua de la sangre, sale de la máquina y se expulsan por el drenaje, siendo luego eliminadas al exterior de la máquina.
- Ahora purificada, “limpia”, la sangre sale por el otro extremo de la máquina, volviendo al paciente a través del equipo y la aguja venosa.
La circulación de la sangre por el circuito extra-corporal sólo es posible si el sistema se mantiene anticoagulado.
El proceso de depuración de las sustancias tóxicas y el de la remoción del agua en la hemodiálisis se realiza sobre la base del principio de difusión y ultrafiltración.
En la hemodiálisis, el principio de ultrafiltración que se emplea para la remoción de agua se produce también por la presencia de un sistema de presión hidrostática, que una vez programado, fuerza el pasaje de agua a través de los poros de la membrana al baño de diálisis y su posterior drenaje.
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| Membrana artificial / dializador |
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La membrana artificial está formada por delgados tubos plásticos semipermeables, con numerosos poros microscópicos, y se la denomina “dializador capilar”. Este dializador puede tener diferentes tamaños, tasas de depuración (limpieza) y volúmenes de llenado.
Según prescripción médica, se define la superficie del dializador y el tiempo ideal de diálisis.
De acuerdo a la legislación argentina, los dializadores pueden reprocesarse. El procedimiento de re-uso se realiza sobre la base de criterios de seguridad y calidad, tales como la perfecta identificación del nombre del paciente, el almacenamiento, la limpieza y la preparación para su ulterior utilización.
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El acceso vascular es la línea de vida del paciente y, por lo tanto, se lo debe cuidar, manteniendo una adecuada higienización y siguiendo los cuidados indicados para el equipo de diálisis.
Dado que en la hemodiálisis la filtración de la sangre se produce en el circuito extra-corporal es necesario confeccionar un acceso vascular permanente que permita la salida y el retorno de la sangre al paciente. Al principio de la diálisis y cuando haya necesidad, este acceso puede ser de uso provisorio, a través de un catéter instalado en la vena yugular o subclavia. Luego del período provisorio, se realiza el acceso de manera permanente mediante una fístula arterio-venosa (FAV).
La confección de la FAV se realiza mediante una cirugía menor denominada “de fístula”, en la que se ligan una vena y una arteria. Este procedimiento hace que se incremente el flujo de sangre a través de la vena y, en consecuencia, ésta aumenta de calibre y se torna más saliente. La dilatación de la venta facilita la introducción de la aguja para la extracción de la sangre del cuerpo del paciente hacia la máquina de diálisis.
Durante la sesión, es fundamental el monitoreo constante de las condiciones del acceso vascular, de la tasa de ultrafiltración, del monitoreo de todos los dispositivos de seguridad del equipo, como el detector de burbujas de aire, temperatura, etc.
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| Solución para hemodiálisis |
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Para realizar la hemodiálisis, el agua en la que se diluye el baño respectivo debe ser debidamente tratada con ósmosis reversa, de acuerdo con los estándares mínimos de calidad definidos por ley.
Si el agua no fuera tratada, podría presentar microorganismos que, atravesando la membrana semi-permeable del dializador, pueden llegar a contaminar la sangre del paciente, produciendo desde reacciones febriles hasta la muerte.
El baño o solución de diálisis presenta una composición química ideal para atraer a las sustancias tóxicas de la sangre, para agregar ciertas sustancias como el bicarbonato, que se usa para neutralizar la acidez.
El baño de diálisis debe diluirse con agua tratada, siguiendo las pautas de conductividad y temperatura programadas en la máquina, estos parámetros son calibrados por los técnicos antes de conectar al paciente.
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